Cómo mantener un sofá de cuero

Tener un sofá de cuero es sinónimo de poder, elegancia y naturaleza. La tapicería de cuero se caracteriza por su brillo y por ser atractiva, aunque requerirá de unos cuidados delicados si queremos que ésta siempre presente su estado original. ¿Qué consejos deberíamos seguir? ¡Presta mucha atención!

A menudo cuando visitamos un hogar o un establecimiento y nos sentamos en un sillón de cuero, sentimos esa sensación de confortabilidad y calor que solo este material es capaz de aportar. No obstante, detrás de esa imagen de impecabilidad existe un trabajo exhaustivo y un mimo constante para que siempre esté en un estado óptimo ante la mirada de los visitantes más críticos.

Tener un sillón de cuero es saber que este material produce una serie de aceites de manera natural para recubrir y proteger su superficie. Si desapareciese esa capa aceitosa, el cuero comenzaría a deteriorarse rápidamente y a cuartarse a medida que se fuese secando. Se pueden aplicar conservantes y acondicionadores especializados para intentar frenar dicho efecto, aunque esa será ya una decisión personal. Si lo que queremos es que nuestra tapicería de cuero se mantenga impecable, entonces deberíamos prevenir que ésta nunca estuviese a menos de 60 centímetros de fuentes de calor (estufas, termos o radiadores) ni en un lugar donde la irradiación solar le diese directamente. Tanto el calor como la luz del sol secarán y cuartearán el material, provocando que perdiese su color original. Hoy te queremos presentar unos trucos que te ayudarán a mantener siempre impecable tu sofá de cuero:

  • Limpieza del cuero en seco: Para el mantenimiento de nuestro sofá de cuero será ideal pasarle la aspiradora con un cepillo suave semanalmente. La aspiradora eliminará las partículas de piel, polvo y otros contaminantes acumulados sobre el cuero. Debemos hacer especial hincapié en zonas delicadas  como las costuras, ya que allí se acumulará más suciedad. Si usamos un trapo suave humedecido con agua tibia semanalmente, estaremos velando por su cuidado. El uso de acondicionadores para cueros debe ser parte vital a la hora de limpiar nuestro sofá. No obstante, deberemos leer previamente la etiqueta y probarlo en una zona poco visible del sofá.

Dos o tres veces al año podremos hacer una limpieza más profunda y utilizar ceras y pastas, del color de nuestro sofá de cuero, para realizar un mejor trabajo. No obstante, deberemos aplicar y frotar suavemente, retirando el excedente con un paño seco, limpio y suave de fibras naturales.

  • Limpieza de líquidos sobre el cuero: Si se nos derrama algún líquido (bebidas, tinta u otros) sobre nuestro sofá de cuero, ¡tranquilos! La  solución pasa por secar presionando un trapo sobre la superficie, aunque sin frotar. Si frotamos el cuero podría perder su color o quedar manchado para siempre. Otra opción sería usar un limpiador especial para cuero y un producto conservador para cuero, el cual aplicaremos sobre las zonas afectadas.

Las manchas de lápiz o bolígrafo deberán eliminarse mediante un paño humedecido en aguarrás o bien empleando vinagre o alcohol de 90 grados. Para las manchas de vino o gaseosa lo ideal será aplicar en un paño humedecido una mezcla de tres cucharadas de amoniaco en un litro de agua. Después habrá que pasar un paño humedecido en agua tibia para retirar todo el sobrante que quedó en el sofá de cuero.

  • Para aportar brillo a nuestro sofá de cuero: Podremos emplear aerosoles especializados en lustrar cueros o muebles de madera, aplicando el producto sobre un paño, pero nunca directamente sobre el sofá. Después tendremos que frotar el cuero con un paño suave de algodón para otorgar el brillo deseado. De igual modo, habrá que evitar el uso de aceites, ya que éstos podrán dejar acumulaciones en los poros del cuero y atraer a la suciedad.
  • Eliminación de humedades sobre nuestro sofá de cuero: Untaremos una capa fina de aceite de ricino a través de un paño humedecido. Después de 24 horas pasaremos un trapo  limpio por todo el cuero para devolverle su brillo y eliminar cualquier resto de aceite. Para los colores más claros lo ideal sería usar vaselina o lanolina.

Como para casi todo en esta vida, ¿sabes que también existen remedios caseros para mantener impoluto tu sofá de cuero?

-        Desempolvar la superficie y repasarla con un paño suave mojado en cerveza. Después, batir una clara de huevo a punto de nieve y usarla para frotar bien toda la superficie del sofá de cuero, consiguiendo así obtener un brillo excelente.

-        La leche descremada sobre un trapo suave, y una posterior pasada de un paño de lana, conseguirá devolver el brillo original a nuestro sofá de cuero.

-        Podremos desempolvarlo con un plumero y luego frotar con un paño humedecido en una mezcla de aceite de linaza y vinagre de manzana, consiguiendo así dar un mantenimiento ideal a nuestro sofá de cuero.

-        Desempolvar y frotar la superficie con vaselina, jalea de  petróleo caliente o aceite de ricino, nos ayudará a otorgarle un brillo único a nuestro sofá de cuero.

-        El sofá de cuero también podrá limpiarse con algodón embebido en alcohol de quemar.

Tener un sofá de cuero es tener un sillón confortable y lujoso. Tener un sofá de cuero significa tenerlo en buen estado y que siempre mantenga su brillo inicial. ¡Ya lo sabes, no descuides tu descanso. Sigue los trucos y consejos que te hemos presentado!

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