Cuidado y mantenimiento de las pieles en Sofás
La PIEL es un material natural con sus marcas de vida.
Cada piel es única y se diferencia por el grano, los pliegues y la estructura. Puede que surjan matices de color puesto que todas las partes de la piel no absorben idénticas cantidades de colorantes. A medida que se utiliza la piel destiende de manera natural y puede que se produzcan entonces algunos pliegues y ondulaciones. Todo esto es perfectamente natural y constituye la prueba de que la materia es auténtica.
Es importante recordar que los colores claros son menos resistentes a la luz y tienden a oscurecer. De igual forma los colores oscuros pueden aclararse. Sin embargo estos dos procesos pueden calificarse de hecho natural, al tratar con productos naturales sensibles a cambios y particularmente si el sofá ha permanecido a pleno sol o cerca de fuentes intensas de calor.
El calor y la luz solar afectan negativamente a los muebles de igual manera que a cualquier tapicería, ya sea tejido o piel. Procurar alejar el sofá lo máximo posible de cualquier fuente de calor y de la acción de los rayos solares. Para conservar la flexibilidad, la luminosidad y la suavidad de su piel, observe las precauciones de utilización y los siguientes consejos para su mantenimiento.
Cada piel es única y se diferencia por el grano, los pliegues y la estructura. Puede que surjan matices de color puesto que todas las partes de la piel no absorben idénticas cantidades de colorantes. A medida que se utiliza la piel destiende de manera natural y puede que se produzcan entonces algunos pliegues y ondulaciones. Todo esto es perfectamente natural y constituye la prueba de que la materia es auténtica.
Es importante recordar que los colores claros son menos resistentes a la luz y tienden a oscurecer. De igual forma los colores oscuros pueden aclararse. Sin embargo estos dos procesos pueden calificarse de hecho natural, al tratar con productos naturales sensibles a cambios y particularmente si el sofá ha permanecido a pleno sol o cerca de fuentes intensas de calor.
El calor y la luz solar afectan negativamente a los muebles de igual manera que a cualquier tapicería, ya sea tejido o piel. Procurar alejar el sofá lo máximo posible de cualquier fuente de calor y de la acción de los rayos solares. Para conservar la flexibilidad, la luminosidad y la suavidad de su piel, observe las precauciones de utilización y los siguientes consejos para su mantenimiento.
1. CONSEJOS PARA EL MANTENIMIENTO
Desempolve a menudo con un cepillo flexible de aspiradora a un piel de gamuza ligeramente húmeda.
Las tapicerías de piel se limpian con una esponja o paño humedecido con agua y jabón neutro al 5%, aclarando después con un paño húmedo y secándolo a continuación.
Para una limpieza mas a fondo dar alguna crema protectora (cualquiera de las utilizadas para las manos, sobre todo que sea neutra), dejar secar y más tarde abrillantar con un paño de lana.
Desempolve a menudo con un cepillo flexible de aspiradora a un piel de gamuza ligeramente húmeda.
Las tapicerías de piel se limpian con una esponja o paño humedecido con agua y jabón neutro al 5%, aclarando después con un paño húmedo y secándolo a continuación.
Para una limpieza mas a fondo dar alguna crema protectora (cualquiera de las utilizadas para las manos, sobre todo que sea neutra), dejar secar y más tarde abrillantar con un paño de lana.
Muy importante: No tratar de limpiar la piel con ningún producto que contenga disolventes, alcohol, acetona, ni con vapor de agua o productos aerosoles.
2. QUITAR LAS MANCHAS DE LA PIEL
Saque las manchas de la piel lo más rápidamente posible después de proceder a un ensayo en cualquier parte escondida del sillón o del sofá.
Si la mancha es húmeda, absorba inmediatamente el líquido con una esponja natural o un trapo de algodón. No restriegue. Si la piel está empapada, séquela previamente utilizando un secador de cabello.
Saque las manchas de la piel lo más rápidamente posible después de proceder a un ensayo en cualquier parte escondida del sillón o del sofá.
Si la mancha es húmeda, absorba inmediatamente el líquido con una esponja natural o un trapo de algodón. No restriegue. Si la piel está empapada, séquela previamente utilizando un secador de cabello.
Consejos para quitar las manchas, según el tipo:
QUEMADURAS DE CIGARRILOOS O BRASAS: si esta solo ha provocado el ennegrecimiento de la capa superficial, frote la mancha negra con piedra pómez, impregne después la piel con un poco de aceite y finalmente, iguale el tono con cera del mismo color. Si la quemadura es mas profunda haga desaparecer la mancha negra con piedra pómez, rellene el hueco roto con cera de lacrar del mismo color de la piel, iguale la superficie con un cuchillo y déjelo secar totalmente. Preceda, finalmente a reencerar, igualándolo.
GRASAS: quite lo más posible de la mancha con un papel absorbente o un trapo de algodón suave, sin restregar. Espolvoree con talco, deje secar y quite delicadamente los depósitos.
TINTA: empape un trapo de algodón suave con una mezcla de alcohol (3/4) y de agua (1/4) y páselo por la marca de la tinta.
ALCOHOL, CAFÉ, TÉ...: de ligeros toques a la mancha con un trapo empapado con una mezcla de alcohol (1/2) y de agua (1/2).
CHICLES: endurecerlo con cubitos de hielo y quitar después los pedazos de chicle endurecido.
GRASAS: quite lo más posible de la mancha con un papel absorbente o un trapo de algodón suave, sin restregar. Espolvoree con talco, deje secar y quite delicadamente los depósitos.
TINTA: empape un trapo de algodón suave con una mezcla de alcohol (3/4) y de agua (1/4) y páselo por la marca de la tinta.
ALCOHOL, CAFÉ, TÉ...: de ligeros toques a la mancha con un trapo empapado con una mezcla de alcohol (1/2) y de agua (1/2).
CHICLES: endurecerlo con cubitos de hielo y quitar después los pedazos de chicle endurecido.
